23 ene. 2015

Ofrenda a la tormenta de Dolores Redondo






Título: Ofrenda a la tormenta.
Autor: Dolores Redondo.
Editorial: Destino.
Año de lanzamiento: 2014.
Género: Novela negra.


Sinopsis:

Una mujer denuncia que la muerte súbita de su nieta, oficialmente una muerte de cuna, le parece sospechosa tras el comportamiento extraño del padre de la niña, que ha sido detenido cuando i ntentaba robar el cadáver pronunciando palabras inconexas acerca de entregar a su propia hija. El bebé tiene unas marcas rojizas en el rostro que indican que ha habido presión y parece claro que ha sido asesinada. La abuela de la pequeña habla de una criatura mágica de la zona, un ser maléfico, causante de las pesadillas que producen en el durmiente una inmovilización que les impide despertar. Se trata del inguma, el ser que arrebata la vida durante el sueño. La investigación de este caso llevará a Amaia y a su equipo a descubrir algunas irregularidades en casos parecidos que se produjeron en el valle en el pasado, demasiados casos en una zona relativamente pequeña. Y entonces, trasladado por orden del juez Marquina, el asesino Berasategui aparece muerto en su celda, tras un coma inducido por una droga que alguien ha tenido que facilitarle. Trepidante y estremecedora, la trama se acelera hacia una resolución sorprendente, en la que Amaia debe enfrentarse al auténtico origen de los sucesos que han asolado el valle del Baztán. Y mientras una impresionante tormenta de nieve parece querer sepultar una verdad demoledora.



Opinión personal:

Cuando comencé la lectura de este, el tercer volumen de la trilogía del Baztán, aún sentía el agradable sabor de boca que me habían dejado las dos partes anteriores, y por supuesto el comienzo de la novela, el macabro caso con muertes de cuna que no parecen naturales y el suicidio del responsable de los asesinatos del caso del "Tárttalo", prometían.

La autora mantiene su línea de magníficas descripciones y recreaciones de los ambientes naturales de Navarra. Su prosa es por supuesto tan amena y agradable de leer como en sus anteriores novelas, pero en mi opinión, su personaje principal, el de la audaz y brillante inspectora Salazar, sufre un vuelco nada positivo. Toda su perspicacia investigadora, su mente atormentada desde la infancia por su truculento pasado que tan útil le resulta en su trabajo, su incansable sed de saber y hacer justicia, dejan paso a una mujer incapaz y perdida, desbordada por unos sentimientos hacia un hombre atractivo y prohibido, y que la anula completamente.

Puede que haya personas que vean esta nueva faceta de Amaia como un acierto de la autora por mostrarla más humana, pero para mí desvirtúa por entero la fabulosa saga de novela negra que había iniciado con esta trilogía del Baztán.



Aguardo esperanzada el regreso de la inspectora en las próximas entregas al género negro, propiamente dicho.




María Martínez Ovejero.

5 comentarios:

  1. Nunca fue novela negra. Siempre ha sido novela de misterio y aventuras paranormales. Y de melodrama amoroso.

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    1. ¿Perdona? ¿Melodrama amoroso? Estás tú bien...

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    2. Anónimo1/8/16 17:51

      Durante las tres novelas lo único que hay son exclamaciones ñoñas de amor a su marido, el parto, el niño, más marido. Luego aparece el juez, más exclamaciones ñoñas. Y los "tenemos que hablar" daban más miedo que la trama. Policial paranormal y de misterio. De novela negra muy poco. Quizá el personaje de la madre, que al final resultó ser algo ridículo por no solucionar bien el asunto, si era muy interesante. Pero poco más. La protagonista y su marido eran muy almibarados. El amor en las novelas negras no es "te quiero cari". Por eso son negras, digo yo.

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    3. A ver, es novela negra, otra cosa es que se haya quedado en el intento, sobre todo a partir de la segunda entrega. Siempre que implica un entorío de criminalidad, policial, etc es novela negra. Y ella no empezó mal, como bien dices el personaje de la madre tenia muchísimo potencial y quedó reducido al ridículo.
      En una novela negra puede haber "romance", no es incompatible en absoluto, de hecho la mayoría del género "noir" viene aderezado con un romance, pero cuando este pasa de ser un mero adorno a suplantar el interés de "una poli" por resolver crímenes, incluso si su familia anda de por medio, porque se ha enamorado del guapetón de turno... la novela, la saga, el personaje... pierde el norte. Y es exactamente lo que le ha pasado.
      Yo leía y no daba crédito. O_O
      ¡¡Y la gente lo alababa!!

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    4. A ver, es novela negra, otra cosa es que se haya quedado en el intento, sobre todo a partir de la segunda entrega. Siempre que implica un entorío de criminalidad, policial, etc es novela negra. Y ella no empezó mal, como bien dices el personaje de la madre tenia muchísimo potencial y quedó reducido al ridículo.
      En una novela negra puede haber "romance", no es incompatible en absoluto, de hecho la mayoría del género "noir" viene aderezado con un romance, pero cuando este pasa de ser un mero adorno a suplantar el interés de "una poli" por resolver crímenes, incluso si su familia anda de por medio, porque se ha enamorado del guapetón de turno... la novela, la saga, el personaje... pierde el norte. Y es exactamente lo que le ha pasado.
      Yo leía y no daba crédito. O_O
      ¡¡Y la gente lo alababa!!

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